""La CAZA de perdiz con reclamo no se enseña, hay que sentirla para aprenderla. Es un arte; un arte tan viejo como el toreo y tan nuevo como el sello que le otorga cada intérprete"."


"CAMBIARIA TODO LO QUE SÉ POR LA MITAD DE LO QUE IGNORO"

domingo, 26 de febrero de 2012

TERMINÓ PERO YA HA COMENZADO OTRA VEZ

Hace unos días finalizó mi temporada cuquillera 2012; durante un tiempo no volveré a cargar más con los bártulos,



ni pasaré tanto frío en el puesto, porque la noche anterior cayera una buena nevada,

.

Ya se esfumaron esas ideas guardadas durante todo un año; los nervios previos al puesto; las consultas con la almohada sobre el colgadero; el soñar, mirando el techo de la habitación, con ese gran puesto.

Algunas ilusiones cumplidas,


y otras guardadas para la siguiente temporada,

.


     Cada temporada tiene algo diferente; recordaré ese puesto tan característicos, dentro de una gran mata, 


o aquel otro, por la lata que una collerita le dió a mi reclamo; o el que hicimos con todo cubierto de nieve, 

.
     
     En el fondo seguiré disfrutando, en mi cabeza, de lo que más me gusta, mirar por un agujerito,



de observar mi esperanza a través de un hueco,

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     Ahora dejaré descansar mis compañeros en sus nuevas viviendas,


sin embargo, otra vez en mi mente, comienzo a ver la escopeta apoyada sobre unas ramas, y la canana en el interior del puesto.

,

y cómo no! soñaré con el momento en el que me vuelva a colgar la jaula y la escopeta

.








viernes, 24 de febrero de 2012

23 DE FEBRERO

Hoy ha sido mi último día de cuelga en La Mancha, y ya me podía la vida haber premiado con un tiro a las jaulas que he colocado en el tanto. Pero no ha sido así. Un año más, ha sido una temporada para calibrar mi afición. Dos años seguidos haciendo tantos kilómetros y no tirar ni una sóla vez, si eso no es afición, que venga Dios o quien quiera y que lo vea. Pues sí que es cierto que no tengo la misma ilusión que el año pasado, tengo aún mucha más, y sobre todo, porque he salido con tres pájaros nuevos y, aunque no les haya disparado porque las perdices no han entrado con debieran, no parecen mochuelos.


Filabres






     Ha obrado de la misma forma que en las anteriores anteriores, salir con embuchadas mientras le quito la sayuela. Hoy le he podido contar una reclamada de nueve golpes. El campo se oye pronto pero muy lejos y no tienen intención de acercarse. Pero ya estamos acostumbrados los dos.


Telefonista






     Sale enseguida, como es costumbre; hace sus pequeñas paradas para oír el "silencio", o las urracas, o unos arrendajos peleando. No se oye  ni una sola reclamada, coleteo o piñoneo de las camperas. 


Hispalense




     Al poco de estar colocado en el tanto, sin haber salido aún, ve una hembra, y como si en plaza la tuviera,  comenzó a recibir. Cuál fue mi sorpresa, que un macho comenzó a coletear muy, muy cerquita del puesto, y la jaula se enganchó con él. Estaba tan cerca como a metro y medio del puesto subido en unas piedras. Y ahí estaba yo, sin mover ni las pestañas y pensando que ésta podría ser mi tarde. Pero el campero recibía a la jaula, y tengo entendido que cuando ésto sucede, no suelen entrar a la plaza. Pero bueno, no hizo falta esperar mucho porque comienzo a oír el motor de un coche a mi espalda, y mi compañero no podía ser porque no nos habíamos llamado aún. Cada vez estaba más cerca, así que, cuando casi lo tenía encima, me levanto y corro a enfundar la jaula, porque no había otro camino por donde pasar que en el que yo me encontraba apostada. El curioso conductor no se dio cuenta del estropicio hasta que me vió tapando el pájaro. Buscaba el dueño de la finca, y claro, no había otro medio. Pero bueno, qué se iba a hacer.

     Ha terminado esta temporada, pero acaba de comenzar la siguiente.

22 DE FEBRERO

En el día de hoy ha venido a compartir jornada el compañero Superkeys, un chaval joven y muy agradable. Me ha obsequiado con un pollo, el cual espero no cumpla lo que dice el compañero Algabo, porque éste ya lo ha cambiado al sexo femenino. Por la mañana he decidido dar descanso a mis gallinas, ya que dan puestos buenos sin que les entre nada en plaza.



Espartaquito

Por la tarde, me decido por Espartaquito; me coloco en un puesto donde Celaya hace unos días tuvo una collera, y por su bregar, no las dejó entrar en plaza. La jaula estuvo cantando 45 minutos sin oir absolutamente nada, y fue entonces cuando, lejos y en una sola ocasión, un macho reclamó. Después de una hora y cuarto, el reclamo estuvo sensacional, no tocó un alambre ni se impacientó. No se le podía pedir nada más.

martes, 21 de febrero de 2012

21 DE FEBRERO

Telefonista buscando campo
El tanto del Telefonista
     Lo colgué en el puesto que lleva mi nombre, para intentar matar un macho que anda purulando por esos lares. El pájaro, como siempre soberbio, hasta que... al macho se le ocurre hacer acto de presencia en silencio, y precisamente, éste, es un reclamo que no acepta esa peculiaridad, la entrada sin hacer ruido. Se puso a bregar en la jaula, y de haber disparado al campero, mi reclamo lo hubiera visto, pero si no lo hace como él sabe, pues a economizar en cartuchos.

San Valentín desde la tronera

San Valentín por alto

     Después de varios días sin salir, en el segundo puesto de la mañana le toca a San Valentín, rubio precioso, con porte, y no malas voces, tan solo el reclamo me desagrada. Salió en un par de minutos, y con tanta suerte que una hembra le respondió muy cerca. Así estuvieron enganchados casi la hora que duró el puesto; cuando menos nos lo esperábamos, un macho coletea junto a la hembra, y ahí rompimos el negocio,  como la vez anterior, cuando vió el macho, se puso a bregar como un desesperado, así que el macho se paseó por delante del tanto como si nada. Ésto lo ha hecho en dos ocasiones, y con ésta ´última, ha sido suficiente como para decidir que no se viene conmigo para Huelva. Lástima.

Filabres 
Tanto de Filabres
     En el puesto de tarde salí con Filabres. Un pájaro que me encanta hasta el momento. Sale con embuchadas y bajo coleteo, tan bajito que parece estar recibiendo. Las camperas respondieron inmediatamente, dos machos a no más de 100 metros. Así estuvieron los tres una hora y media, hasta que decidí dar por finalizado el puesto, ya que las camperas se limitaban a picotear en un bancal sembrado y no hacían amago de tener interés por la jaula. Un buen puesto por parte de la jaula, pero sigo sin verlo con perdices en plaza.