La Federación de Caza de Castilla-La Mancha y la Federación de Castilla-La Mancha de Galgos han denunciado este miércoles la existencia de caza furtiva de liebres con galgos en terrenos acotados, en determinadas zonas de las provincias de Ciudad Real, Toledo y Albacete.


Según han dado a conocer estas federaciones, cazadores furtivos se dedican a la caza furtiva de liebres con galgos en este tipo de terrenos, auxiliándose para la estas acciones de vehículos todo terreno de gran potencia y de alta gama.
El aumento en los últimos meses de estas acciones ilegales en los terrenos acotados, donde no está permitida la caza de aquellas personas que no formen parte de las sociedades de cazadores o galgueros, ha llegado a provocar enfrentamientos con los servicios de vigilancia de los terrenos acotados.
Ambas federaciones han coincidido en la necesidad de pedir a la Delegación del Gobierno de Castilla-La Mancha que adopte medidas para evitar estos hechos, que están creando un gran malestar entre los cazadores y galgueros.
Además, ambas entidades han querido expresar su descontento con el Delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, Máximo Díaz Cano, puesto que, tras mantener una reunión el pasado mes de mayo con varias sociedades de cazadores afectadas, alcanzaron el compromiso de mantener un nuevo encuentro para seguir avanzando en este asunto, sin que, por el momento, se haya producido.
Según estas federaciones, en este segundo encuentro con el máximo responsable de las fuerzas de seguridad del Estado, estarían presentes todos los colectivos implicados (fuerzas de Seguridad del Estado, guardería privada y presidentes de sociedades), con el único fin de profundizar sobre las posibles soluciones que se podrían adoptar para paliar este problema.
Tanto la Federación de Caza, como la Federación de Galgueros han comentado que la situación, lejos de mitigarse, se mantiene en la actualidad, de tal forma que, tanto la guardería privada así como la Guardia Civil, se ven impotentes de frenar esta situación, ante unas personas que son sabedoras de la nimiedad de las sanciones y que la reincidencia no constituye ningún tipo de agravante en virtud de las legislación vigente.